La importancia de usar lentes protectores.

Una pelota de squash fácilmente alcanza los 150 km/h siendo golpeada por un principiante (¡¡¡imagínate la velocidad endemoniada que le imprime uno avanzado!!!).

Un parpadeo humano promedio dura 3 décimas de segundo.

Lo que significa que en lo que parpadeas, la pelota puede viajar mas de 12 metros dentro de la cancha.

En lo que parpadeas, fácilmente puede llegar de un extremo a otro, ¡¡¡o en el peor de los casos, de la raqueta de tu contrincante directo a tu ojo!!!

No arriesgues el máximo don que la vida te dio,  que es tu maravilloso sentido de la vista, y que te permite practicar tu deporte favorito.

¡¡¡Usa lentes protectores!!! Es una medida simple que agradecerás infinitamente cuando una pelota los golpeé en lugar de golpear tu ojo. Hay gente que no los utiliza bajo el argumento de que se empañan y estorban tu visión, esto a veces es cierto, pero unos buenos lentes no deberían presentar este problema, y el uso de un paliacate o banda en la cabeza impiden que el sudor caiga a la cara y que al evaporarse empañe los lentes.

Cualquier jugador que lleve unos años jugando squash conocerá ya algún caso de un colega que, o bien perdió un ojo, o estuvo muy cerca.

Desafortunadamente muchos de nosotros comprendemos la magnitud del riesgo hasta que vemos un accidente muy de cerca. Y de los que ya lo sufrieron ni que decir, no existen los “hubieras” suficientes para regresar el tiempo al inicio del partido y ponerse sus lentes.

Una reflexión final, a Jonathon Power, el mejor jugador del mundo entre los años 1999 y 2006 ya le pasó, el no usar lentes casi le cuesta el ojo: